La esfera que habitamos

Existe un soplo de aire fresco
para reordenar los pensamientos,
y olvidar los malos momentos
que acabas de estar sufriendo.

Deja de lado las ropas de acero
tejidas en medio de desesperación,
tu cuerpo hecho de carne y de hueso
no merece la autoflagelación!

La memoria se forma por los distinguidos
que irán volviéndose más incisivos...
Según lo que entiendo, pasado el tiempo
serán pocos los que sigan viviendo.

A veces hay cartas de pitonisas
que con sus juegos de manos nos idiotizan.
Juegan con nuestra ilusión divino tesoro,
en busca del pago de monedas oro.

Que insignificantes son los fracasos,
comparados con la esfera que habitamos.
Existieron unos que ya se han marchado,
mientras hay otros que vienen llegando.

El valor lo otorgas tu mismo
ya que todos buscamos algo distinto,
la perfección de nuestra imaginación,
junto con algo más concreto.

La experiencia es la escuela,
en las caídas encuentras la fuerza.
Corrigiendo cada pasó con paciencia,
se forja la realidad que tanto anhelas.

No te dejes dominar por las voces de demonios!
Escucha al ángel que se posa en tu hombro,
consigue romper las cadenas del tiempo.
Enfermedad del mundo moderno...

Que insignificantes son los fracasos,
comparados con la esfera que habitamos.
Existieron unos que ya se han marchado,
mientras hay otros que vienen llegando.


Elías Díaz Ruiz

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