Pensamientos: La muerte de Arisa

Reposarás en el jardín, oculta entre duendes y flores de colores, tocaré una
ultima tonada para ti. En esta tu despedida las graves notas que una vez te
animaron esta ocasión te dirán adiós. Veré tu cuerpo dormir eternamente y me
armare de valor, fingiré ser más valiente y extrañare tu aroma. Volveré a
verte algunas veces y en ese jardín seguirás igual, estática, eternamente
dormida.

El cristal de tu féretro mantendrá tu belleza intacta y acumuladas caerán
las hojas de los árboles cubriendo tu recuerdo un poco. Quizás te visitare y
removeré algunas de ellas, para poderte mirar y te extrañare. En ese jardín
me encargare de mantenerte para poder mantenerme vivo, para no perder la
humanidad y no volver a ser el monstruo que una vez fui.

Tus mejillas una vez tan cálidas y rosadas ahora son frías y pálidas, del
mismo modo que se escapo lo que sentiste por mí como una ilusión que se
acaba; se acabo tu vida como el agua que se escapa entre los dedos, como el
aire que no puedo atrapar con mis manos. Tulipanes marcarán el camino a
donde descansas, donde no pasa el invierno o el verano, y ni siquiera el
viento se ha dignado a pasar.

Reposarás en el jardín, oculta en las memorias agrupadas entre libros con
tus risas, con mis besos a tus pies, con mis lágrimas en el cristal. Quizás
te olvidare poco a poco, como también lo hiciste una vez.
No se si
regresaré ya mas, pero se que seguirás ahí, mientras alzo los fragmentos de
un corazón roto en el suelo, partiré en busca de mí mismo. Ese ser que se
perdió cuando tu entraste en escena.

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