Siete

Siete aves de oscuro color,
plumaje negro como el carbón.
Pareciera como si muriera el sol,
en el vuelo de las aves negras.

Sus graznidos llegan a lo profundo,
del cuerpo y del pensamiento.
Enlutando el espíritu con su canto,
que incita a la lujuria y al exceso.

Nos invita a seguir la ruta,
de las siete aves negras.
Nos invita a seguir el vuelo
donde la esencia se enferma.

Alas con plumas de perdición,
picotazos llenos de ira y muerte,
carcomen la carne que se pierde,
en el vuelo de las aves negras.

Garras afiladas con avaricia
tejen nidos de envidia y pereza,
para huevos oro de aves,
con miradas llenas de soberbia

Nos invita a seguir la ruta,
de las siete aves negras.
Nos invita a seguir el vuelo,
donde la esencia se enferma

Alas con plumas de perdición,
picotazos llenos de ira y muerte,
carcomen la carne que se pierde,
en el vuelo de las aves negras.

Elías Díaz Ruiz

1 comentarios:

Miguel Vivas dijo...

El siete y su recóndito proceder de enigmas... Un saludo amigo.

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