Nueve Historias Breves de Personajes Irrelevantes

I.
Silvia no veía el sol, pero cuando la lluvia cayó con mas fuerza fue cuando realmente notó cuantos agujeros había en su tejado. Claudia su hermana no escuchaba la lluvia, se limitó a calzar sus pies cuando el agua ya había subido a la cama. Era muy frío el mes de octubre.

II.
El problema de Mr. Martins no era cerrar la temporada de funciones en el teatro por las pocas localidades vendidas, sino que los presentes siempre entendían mal la obra. Estaba cansado de hacer llorar en las comedias y de oír carcajadas cuando interpretaba tragedias de Shakespeare.

III.
Había vivido tantos personajes en su vida que por ratos temía todos estuvieran equivocados sobre quien era en realidad, donde acababan los personajes y donde iniciaba él, donde empieza la piel y donde termina el disfraz... donde terminaba Louise y donde iniciaba su amante.

IV.
No todos los días eran malos para Ángela, algunos simplemente eran crueles para devolverla a la realidad.

V.
Algunos escriben para sanar heridas, Antoine escribía para sangrar el dolor y mantener así abierta la herida creativa, esa musa con la que mantenía un idilio sadomasoquista.

VI.
Olvidó paulatinamente que era una bestia que con su voz desarmaba a sus rivales, olvido su nombre, su dirección, su razón de vivir, y poco a poco se convirtió en un león domado, pieza de exhibición en un zoológico.

VII.
Carola hablaba en prosa de doble sentido y sabia como traducir los versos truncados del libro mas viejo de la repisa, ese que encontraba cada año bisiesto, el mismo que compartía restos de su sangre en la contraportada.

VIII.
Era un hombre con tanto dinero, que pagó el capricho de confeccionarse una motocicleta de madera, y con tanto dinero que hasta pudo engañarse a si mismo y cambiar su apellido de Cervantes a De La Croix para borrar su pasado de pobreza.

IX.
Después de mucho pensarlo una mañana sin desayunar lo decidió; cerró por varios días el paso a su alma, cortó la línea que lo unía al mundo de los vivos, así el diablo y dios tendrían tiempo para jugarse su vida a los dados, el diablo hizo trampa y con sus tres dados todos apuntaron seis puntos negros hacía arriba.

A.A.T

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