La miel en sus labios.

 

Cuando esas grietas caen a sus pies, sentidos confusos en negro clavel,
anda en el aire suspira su piel, es la miel en sus labios tortura tan cruel.

No es esa su sombra que envuelve al amor, la calida carne que le aprisionó,
oscuro nubarrón mis ojos cubrió, es la lluvia que en sangre el dolor convirtió.

Fue como un lamento al cual el olvido acalló, oculto tesoro al amanecer,
el alba devela sorpresa al nacer, es la miel en sus labios culposo placer.

Hacia el horizonte solitaria emigra, se aleja se despide pierde su color,
amenaza al herido un profundo terror, es la miel en sus labios la cura al dolor...




3 comentarios:

Anónimo dijo...

puedo decir sinceramente que lo siniestro del poema sedujo mi razón.

Anónimo dijo...

quien escribio esto que profundo super perro quiero un romance de esos que chido

Nekro dijo...

A veces el dolor gesta cosas increibles. Agradezco los comentarios.

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