Diario de un Vagabundo

Escarbé en las páginas amarillas del relato de ese hombre de ningún lugar, y fueron saliendo una a una las historias tan breves, recuerdos pasajeros resumidos en pocas líneas, mujeres, amantes, amores y desamores. Tragedias o alegrías, enumeradas sus "tentaciones" que se desglosaban del siguiente modo:


Lizbeth hizo que sintiera, pero no supiera que era eso que causaba en mí que me hacía sentir tan vivo, la juventud confusa sirvió de trampolín para errores que me dieron aprendizaje.
Alina fue el dolor, esa página que me hizo devolver tantas veces, el recuerdo y la ilusión muertas antes de concretarse. El olvido en páginas de metal que fui casi incapaz de voltear. 

Jane me dio su vida, y al ver el monstruo en que me convirtió al dejarme tirado me la exigió de vuelta, se la llevó tan enojada que arrasó mi mundo material y me dejó en la calle para renacer. 

Katrina tan al sur de mi mundo, prometió cielo y tierra, ambas en sus manos alejándose mientras mis estrellas y soles caian a sus pies, un caleidoscopio mintió, vi cosas que se esfumaron al estar cerca. 

Anabelle con esos ojos tan profundos donde navegue por meses sin notarlo, saliendo de mi libro y volviendo para recordarme que aun tiene vida, que su vida brilla y brillará siempre mas que la mia. 

Monique me enredó entre luces y dulces besos, jugamos a no querernos pero el juego se volvió realidad, tan sencillo como una despedida la mire irse, tan breve como una noche fue su calor. 

Nadeshiko era lejana y castigo, asi como el mar y la cruz que venían en si… Un sueño tan tangible que me extravió y me hizo olvidarme. En la calle donde me encontró, quede al perder su aroma. 

Joan quiso utilizarme y al estar vacante le di mi permiso, la venganza placentera para otros resulta tan solo placer culposo, los minutos se agotaron y si fueron meses no lo noté. 

Ann una alma extraviada, quizás gemela, quizás alma en pena una canción ahogada en un recuerdo de octubre, el tornado al que fui inmune, por ser más fuerte que su amor. 

Susana tan sencilla como su nombre, tan humana que me hizo volver a prometer, pero mis pies de barro no alcanzaron su hogar, se rompieron y caí con tanta fuerza. 

Arisa droga pura, elixir de vida quizás, efecto secundario de alucinaciones y desvaríos, historia de dolor en hermoso envase, de labios dulces… carne tan cálida y suave, trágica adicción insuperable. 

Laura minutos eternos, palabras de mujer en voz de niña de cristal, valor y debilidad a la vez, el viento rozaba sus pies cuando amenazaban las tormentas, despedidas eternas e interminables. 

Ruth en bandeja de plata me dio su ser completo, con tantos defectos como yo, con tantas calles recorridas, con una vida tan larga y con tantos secretos que no pude confiar en ella y le olvide.


Relatos? O dudas incomprendidas? Cual fue su deseo de escribirlas? Porque tan breves sus recuerdos?

Quizas la memoria le traicionaba, quizás pretendía liberar sus fantasmas en tinta sobre papel, dejarme estos cuentos tan cortos para que sepa quien fue… Se ha marchado hace tiempo, todas ellas de quienes habla quizás se hallan marchado también o tan solo le han olvidado.

Yo por mi parte extiendo sus escritos, continuo su legado transcribiendo de hojas amarillentas y rotas a la brillante pantalla de un ordenador.


Nekro.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesantes relatos. Parecen recortados, algo tristes.

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