Cuento: La Habitación.

Sí, soy yo en esa habitación cerrada, esa que respira y late con un corazón propio... Y si, ella es la de siempre la que podría darme un levantón y hacerme volar o la misma que podría romperme en mil pedazos… Si, soy yo, ese pelele que le dio tanto poder para demostrarle que era suyo.

La habitación respira, se llena de aire caliente y me aplasta de a pocos, y unas veces más que otras. No hay nadie ya en la sala, la casa es una plaza llena de lluvia, de lluvia que no lava ese olor de las paredes y de las cosas que quedaron tiradas, rastros de la tragedia, del temporal que se convirtió en tormenta y dejo mi corazón regado como los barcos en Nueva Orleans.

Es ella ocupando el lugar que su sombra tenia, el lugar que dejara de nuevo cuando el sol se parta y de paso a la luna… Sigue ahí como esa calcomanía que pegue de pequeño en la madera de mi cama, sigue ahí como un recuerdo lejano, como una condena avisada.

Las palabras que salen de mi son esas que ensaye por semanas, las que sonaron como una obra perfecta que podría hacer todo cambiar, hacer que “mejorara”. Los años sobre mi espalda se tuercen y pesan, pesan torciendo mis palabras y haciéndome mas torpe, ella por otro lado esta ahí de pie escuchando mi discurso, escuchando como escuchaba el director de la escuela en el acto cívico, escuchándome como los regaños de su padre cuando se escapaba a divertirse, escuchándome como al político cuando habla a los jóvenes con frases que ningún joven usaría… Ahí esta ella oyéndome, y su cabeza en mil y un lugares donde preferiría estar.

Y comienza a llover, llueve tanto que compito con el agua sobre el tejado para oírme, como si una locomotora conspirara afuera para callarme antes de que sea muy tarde y ya no haya marcha atrás para el choque con la realidad. Y llueve mas fuerte dentro de la habitación, llueve pero aun ella sigue envuelta en su verano, su cabello lo tiene, su aroma a sol su piel cálida son inmunes a esta tormenta dentro y fuera de la habitación. Pero no me contagia su espíritu, porque la conozco, se que su bienestar es proporcionalmente inverso a mi ánimo apagado.

Si, es ella, es ella en esa habitación, es ella caminando y creciendo cuando los almanaques corren pasando las hojas a toda prisa, es ella cual planta engreída mutando fuerte como árbol hacia el sol… y soy yo en esa habitación, soy yo presa del mismo tiempo, con unos brazos fuertes deteniendo el reloj, deteniendo los segundos, deteniendo el ocaso, deteniendo la arena que me quiere aplastar debilitando mis brazos… el tiempo no perdona. Y mis palabras resuenan en esas paredes, resuenan como si fueran importantes, como si cada frase fuera necesaria para devolverme  la vida. Pero la lluvia sigue, la lluvia sigue sin tocarla.

La puerta atascada me dice que no escapare, que ella no necesita llave para salir, que ella  no pertenece a ese lugar, me apuñala la verdad y miro el futuro donde una versión avejentada de mi sentencia lo que ya se: hay cosas que no puedes lograr aunque creas que ya las alcanzaste. La miro ahí, estática como siempre, con ese rostro tan frío cuando me vuelvo diminuto, la miro pero su nombre cambia y no lo puedo pronunciar porque duele más que la visión del anciano que seré.


Soy yo en esa habitación, la tormenta se detiene afuera, adentro nunca alcanzo a tocarla, adentro solo quedan los restos de un naufragio que nunca mirara porque sabe que nada de lo que quedó le pertenece, no le pertenecí. Tan solo fui una estación en el viaje que apenas iniciaba… Fui una estación como tantas en el camino a un destino final…. Para mí? Quedara siempre el recuerdo de una habitación.



3 comentarios:

Mar. del Carmen S. Jaime dijo...

Es una forma de escribir que atrapa y mantiene hasta el final.

Nekro dijo...

Gracias por pasar a leer.
Saludos.

José María Souza Costa dijo...

Invitación - E
Soy brasileño.
Pasei acá leendo , y visitando su blog.
También tengo un, sólo que mucho más simple.
Estoy invitando a visitarme, y si es posible seguir juntos por ellos y con ellos. Siempre me gustó escribir, exponer y compartir mis ideas con las personas, independientemente de su clase Social, Creed Religiosa, Orientación Sexual, o la Etnicidad.
A mí, lo que es nuestro interés el intercambio de ideas, y, pensamientos.
Estoy ahí en mi Simpleton espacio, esperando.
Y yo ya estoy siguiendo tu blog.
Fortaleza, la Paz, Amistad y felicidad
para ti, un abrazo desde Brasil.
www.josemariacosta.com

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