Del absurdo de intentar explicar lo inexplicable.

Me robo una frase hoy: “somos pasionales, somos animales…”  quizás le añadiría somos raros. Sí,  queremos ser amados, muchas veces en nuestros términos…. Quizás todos somos como extranjeros hablando español en Alemania o latín en Nepal. Donde no es seguro que nos entiendan y donde no seremos entendidos como quisiéramos.

Me robo otra frase: “…que de vez en cuando sean nuestros aliados, nos apoyen en la causa…” ¿pero como poder auxiliar en causas perdidas? O en causas que no se entienden por el problema del idioma que hablamos estos seres extraños. Me clavaría los pies a un lugar por pertenecer, y aun mis pensamientos florecerían como pinceladas en todos sentidos y direcciones. Pero eso no garantizaría ser comprendido, quizás podría hacer esto, y escribir como si quien lo leyera pueda ponerse en mi lugar y darme esa solución que aun no encuentro.

Tengo una frase propia, somos egoístas, al menos yo lo soy, quiero ser amado como dije en mis términos, quiero que hablen mi idioma, y entiendan que ese hombre que esta a sus pies le ama, que cada sacrificio y cada vez que se arranca el corazón es amor.  Soy egoísta, todos lo somos ante mis ojos, del mismo modo alguien hace lo mismo en algún lugar del mundo, se entrega pero no podré entender su idioma, no lleve el curso, lo intenté y fracasé.

Tengo otra frase, la gente no cambia, no cambia ese hombre que ama, porque dentro de su idioma eso es lo que entiende por amar, como decir árbol y de inmediato imaginar un sauce, y decirte árbol y que imagines una pieza de motor. Tampoco cambia otra persona que sigue repitiendo sus mismos pasos para conseguir lo que sigue siendo un fallo, no cambia el hombre que de nuevo se derrumba… que se derrumba “amando”.

Escribo si, al igual que hablo, y no me logro explicar hablando, pero fantaseo que logro hacer pensar escribiendo. La duda me asalta, a veces hablar no sirve de nada, a veces escribir solo sirve para confundir. Podría decir esto con la cara más fría, o podría escribirlo con absoluta calma, las palabras no son y nunca serán iguales para todos, del mismo modo que las emociones no son más que dudas que a veces somos incapaces de traducir o interpretar como alguien más lo espera….

Somos animales, que aprendieron a hablar, somos pasionales y los años pretenden robarnos esa pasión que sentimos pero a veces no podemos explicar, traducir y compartir.
Acabo este robo, que en silencio es un hurto que hago con mi mascara de papel… y termino con otra frase para acabar de atinar un crimen magistral: “que a veces en la noche, el silencio se mezcle y ya dormir tranquilamente…”


....el silencio.




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